El manejo defensivo se basa en la premisa de que no importa qué hagan los otros autos, la seguridad de pende de uno mismo. Aunque respetemos las normas de tránsito, lamentablemente hay otras personas que no lo hacen y de esta manera ponen en peligro la vida de todos los que circulamos, ya sea en auto o como peatones. Es por eso que al manejar no sólo debemos ser responsables por nosotros mismos, sino que también debemos prestar atención a la forma en que conduce el conductor vecino. Buena parte de los accidentes de tránsito podrían evitarse si los conductores adoptaran las consignas del manejo defensivo. Seguirlas puede salvar muchas vidas. |
| Manejo Defensivo Distancia entre autos: En ruta o ciudad, mantener dos segundos de distancia con el vehículo de adelante. La forma práctica de hacerlo es contar mentalmente, cuando el coche en cuestión pasa por un punto de referencia, "mil ciento uno – mil ciento dos" hasta que pasamos por dicho punto. El mismo consejo se aplica al momento de arrancar, esto evita colisiones en el caso de que el otro auto se detenga inesperadamente. Con los vehículos detenidos, es necesario mantenerse a una distancia que nos permita ver el contacto de las ruedas del auto próximo con el suelo y así evitar choques en cadena o colisiones si el otro conductor acciona la marcha atrás por error. Uso de los espejos retrovisores: la forma adecuada de regular los espejos laterales es que en ambos se pueda ver los laterales del auto. Bien colocados son más confiables que el espejo interior, que posee muchos espacios ciegos. En ruta, lo ideal es mirarlos cada 10 segundos. Choque frontal: El peor choque es el frontal. Si un auto se dirige de frente a otro, es necesario que girar a la derecha, la dirección instintiva. Si el otro coche giró en el mismo sentido, hay que seguir alejándose en la misma dirección, ya que siempre es preferible un impacto lateral, un derrape o un vuelco. Siempre frenar: Ante cualquier anormalidad, la primera reacción debe ser bajar la velocidad. Si se conduce a 120 kilómetros por hora, el auto necesitará 120 metros para detenerse completamente. Luces de giro en rutas y autopistas: Un error muy común es otorgar el paso al auto que viene atrás con la luz de guiño de la izquierda ya que en realidad, eso significa que uno pasará de carril. Lo correcto es prender la luz de giro de la derecha, para indicar que nos mantendremos en el mismo carril. Nada de alcohol, drogas, ni sedantes: el consumo de este tipo de sustancias disminuye la capacidad de reacción, los reflejos y la visión. Una copa de vino o una botella de tres cuartos de cerveza tardan una hora en eliminarse del organismo. Si se consume sedantes por la noche, éstos tienen efecto residual, por lo que lo mejor será no conducir a la mañana. Matafuegos: Lo ideal es llevar dos y controlarlos una vez al año. Uno de polvo para incendios y otro de gas o CO2 para inflar las gomas en caso de emergencia. Si sale humo del capó, no hay que levantarlo porque el contacto con el aire puede generar combustión. Lo indicado es rociar el auto por delante y debajo con el capó cerrado. Champú: Un pequeño truco que puede ser muy útil es mezclar el agua para limpiar el parabrisas con un chorrito de champú. Agua y suciedad sólo empeoran la visibilidad Asegúrese de que todos los pasajeros de su auto usen los cinturones de seguridad, inclusive los niños pequeños. Está comprobado que el cinturón de seguridad salva miles de vidas cada año, ¿por qué no permitir que salve la nuestra y la de nuestros seres queridos?, y recuerde: ¡Esté siempre alerta! Si ve que un auto no maneja en línea recta, frena de golpe, responde lento a las señales del tránsito, etc. ¡manténgase alejado o déjelo pasar! Este tipo de conductor puede involucrarlo en un accidente. No mire sólo hacia adelante. Mire a su alrededor. Use el espejo retrovisor. Cuando sienta fatiga, cansancio, sueño, ardor de ojos, irritabilidad, es mejor que pare y descanse hasta que dichos síntomas desaparezcan. Piense que un segundo de distracción puede costarle toda una vida. Mantenga las luces limpias y en buen estado. Recuerde que al manejar demasiado rápido o demasiado despacio aumenta la probabilidad de chocar. Si piensa tomar alcohol, designe a otra persona que no vaya a hacerlo para que maneje. Es un hecho que el alcohol es la causa de casi la mitad de los accidentes fatales. No frene ni reduzca violentamente la velocidad...¡puede provocar un accidente en cadena! Baje gradualmente la marcha y avise a quienes lo siguen, accionando sucesivamente el pedal de freno. Las velocidades máximas permitidas son válidas cuando el tránsito y el tiempo son óptimos. Por lo tanto, si cualquiera de ellos se complica, es más prudente bajar la velocidad. |
Sergio
lunes, 4 de abril de 2011
Manejo defensivo
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